El que la sigue la consigue


La candidatura a diputada por el distrito 19 de Julia Torres Matamala sorprendió a varios radicales locales. Proveniente del mundo independiente, esta madre de un adolescente de 16 años y técnico en Administración de Salud, nacida en Chillán y criada en Ñiquén, incursionó en política en 2013 a partir de lo que califica,  un despido injustificado.
“Fui sacada del Cesfam San Gregorio de Ñiquén, por el alcalde Manuel Pino, pese a contar con las mejores recomendaciones de mi jefatura, por mi tarea de atención de público durante nueve años. Fui despedida pese a estar con licencia médica, y solo me avisaron telefónicamente como causal el término de contrato. Estuve un año sin trabajo y con depresión, sin recursos para mantener a mi hijo, hasta que quedé seleccionada a través de un concurso público en el Hospital de San Carlos.

En 2016 compitió por una concejalía en Ñiquén como independiente dentro del pacto que reunía al PPD y al PC, cargo que no logró, pese a obtener una buena votación. “Pensé en las mujeres cuyos derechos son atropellados una y otra vez. Decidí presentarme como candidata a concejala para reencontrarme con mi gente querida en el 2016, oportunidad en que no salí elegida, pese a que obtuve la quinta votación más alta de la comuna entre 37 candidatos”, manifiesta.

¿Cómo llega a ser candidata a diputada?

- Me llamaron desde el Partido Radical. Me invitaron a presentar mi candidatura a la comisión del partido y  me dijeron que fue aprobada en mérito de mi trayectoria y compromiso en el ámbito de la salud. Además, consideraron que ya me había presentado como candidata por Ñiquén y sería concejal en ejercicio si no fuera por el sistema electoral. -La tercera es la vencida dicen por ahí, y si no, es porque sencillamente la política está de ociosa.