Más de mil personas sufren un ataque cerebrovascular al año en Ñuble


Detectar a tiempo el ataque cerebrovascular puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, sin embargo, según estadísticas del Ministerio de Salud, un 87% de la población adulta chilena no es capaz de reconocer ninguno de sus síntomas, lo que genera que consulten tardíamente y por ende, disminuye las probabilidades  de tener un buen pronóstico.
“No poder sonreír de manera simétrica, la imposibilidad repentina de hablar y ser incapaz de levantar ambos brazos al mismo tiempo hacia el frente, son las principales señales de que está ocurriendo un ataque cerebrovascular"
Es importante que las personas reconozcan estos síntomas y acudan de inmediato al servicio de urgencia más cercano. Sobre todo teniendo en cuenta la realidad epidemiológica de Ñuble, que durante 2016 registró 1.125 casos.

Superar un Ataque Cerebrovascular
A sus 59 años, don Héctor de la Fuente, es un sobreviviente de dos ataques cerebrosvasculares; el primero de ellos ocurrió hace aproximadamente 5 años: “comencé a sentir que perdía la fuerza, pero no le tomé asunto, hasta que caí al suelo y como pude llamé a mi hijo. Llegué al hospital, me dijeron que era un ataque cerebral y me explicaron que se debía entre otras cosas al tabaquismo”, recuerda este vecino de San Carlos, quien ingresó al programa de rehabilitación.
Según relata Héctor: “mi pie derecho tenía poca fuerza, por lo que venía al kinesiólogo todos los días, pero al año siguiente volví a sufrir un ataque y quedé peor que la primera vez; tenía que andar en silla de ruedas, después me pasaron un burrito, hasta que pude  caminar bien. Para mí fue muy importante acceder a rehabilitación, recuerdo que tenía que pedalear, andar en la trotadora y creo que eso me permite estar hoy paradito y trabajando, que es fundamental”, finalizó don Héctor, quien hoy se desempeña como auxiliar de pabellón en el Hospital de San Carlos.
Factores de riesgo
La presión arterial elevada, el consumo de tabaco, la diabetes, el colesterol elevado, la obesidad y el antecedente de fibrilación auricular son uno de los principales factores de riesgo, así como también tener una edad avanzada o antecedentes familiares de ataque cerebral.
Departamento de Comunicaciones y RR.PP.

Servicio de Salud Ñuble